Bogotá D.C., 18 de agosto de 2014

RESPUESTA A JOSÉ ANTEQUERA: ESTA ES LA ÚLTIMA OPORTUNIDAD QUE TIENEN LAS FARC DE HACER LA PAZ CON EL APOYO DE NUESTRA GENERACIÓN.

Siento que nuestro diálogo no ha cesado un solo instante desde que nos conocimos años atrás. Le agradezco su última carta pública del pasado 8 de junio y me disculpo por haber tardado meses en contestar, pero me encontraba haciendo el duelo que me impuso el fallo judicial que se profirió contra mi papá tan sólo 2 días después de su misiva (10 de junio de 2014).

 

Considero que lo más valioso de nuestro intercambio ha sido intentar imaginarnos un país en paz y compartir esa visión con quienes nos rodean. Como usted lo resalta no es tarea fácil, pero hemos coincidido en asumirla como un asunto que nos trasciende de muchas maneras.

 

Desde que realizamos el desayuno con otros jóvenes, el 12 de junio de 2013, han sucedido muchas cosas: elecciones al congreso, elección presidencial, fallos de la justicia, acontecimientos internacionales, evolución de las negociaciones de paz, entre otros. Por mi parte, fui candidato a la Cámara de Representantes por Bogotá, me sumé a la propuesta de revocatoria del alcalde Gustavo Petro, realicé varios días de huelga de hambre al frente de la OEA en Bogotá, la Corte Suprema de Justicia ratificó la condena contra mi papá y hemos visto como muchos han muerto (y lo siguen haciendo) en medio de los anuncios de paz provenientes de La Habana.

 

Resalto un par de lecciones aprendidas que aspiro alimenten y profundicen nuestro diálogo generacional: 1. La militancia política se ejerce con actitud combativa, pero jamás incurriendo en el odio o el juego sucio. Así lo he asumido y por eso niego, como lo he hecho siempre, cualquier afinidad con grupos de extrema derecha que reivindican la violencia.

 

2. Una vez se conoció la condena contra mi papá, Gustavo Petro lanzó el siguiente tweet: “Cuando realicé el debate sobre la masacre de Mapiripán llegué a la íntima convicción que el general Uscátegui no era responsable”. Esto me llevó a entender que es difícil hablar de “inocencia” en un país atravesado por la guerra, pero es claro que los jueces deben escapar de la trampa moral que implica no individualizar responsabilidades o hacer recaer las mismas en quienes no la tienen por hechos concretos.

 

3. La paz no se construye promoviendo los derechos de unos en menoscabo de los derechos fundamentales de otros. Así traté de hacérselo saber al presidente Juan Manuel Santos y su única respuesta fue enviar al ESMAD que terminó golpeando a mi mamá y las demás personas que me acompañaban en un acto simbólico:

https://www.youtube.com/watch?v=M1RwcpC18ak

  

Sin el ánimo de extenderme José, celebro su presencia en la mesa de negociación de La Habana como representante de víctimas. Como lo dije en la última entrevista radial en la que participamos juntos, hoy soy menos optimista frente al proceso por las actuaciones de las FARC y del mismo Gobierno Nacional. Me gustaría, no obstante, utilizar su conducto para hacerle llegar el siguiente mensaje a las FARC (ya que con el gobierno de turno siempre se podrá interlocutar por los canales institucionales o, en su defecto, intentar derrocarlo en la próxima elección):

 

Esta es la última oportunidad que tienen las FARC de hacer la paz con el apoyo de nuestra generación. No existe razón alguna para insistir en el camino de las armas y la violencia. Nosotros seremos los principales reclamantes y garantes de una paz justa, lo que sea menester… sea.

 

P.D. Deseo esclarecer plenamente las circunstancias en que fue asesinado mi tío, el capitán del ejército Diego Uscátegui Ramírez, por parte del Frente 19 de las FARC el 16 de enero de 1988 en María La Baja (Cesar).   

 

Sólo así, retomando sus palabras, podremos “hinchar nuestro pecho de honor, libres del yugo de la guerra”.

 

 

Cordialmente,

 

 

JOSÉ JAIME USCÁTEGUI P.

 

 


Cartas anteriores:

Carta abierta a José Uscátegui II (08-Jun-2014) 

Respuesta a José Jaime Uscátegui (01-Mar-2013)

Carta abierta a José Uscátegui II (08-Jun-2014)

Carta al Presidente Juan Manuel Santos (2014)

DESALOJO Y AGRESIÓN

MURO DE LA VERDAD

Varias caras, una misma verdad

(Haga click en cada personaje para ver su testimonio)









LANGOSTAS Y LARVAS

La masacre de Mapiripán parece ser un eslabón de una cadena transnacional de venta ilegal de armas, narcotráfico, corrupción y crimen, conocida como "Operación Langostas y Larvas". Leer completo aquí.

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